Smart City Expo Santiago del Estero 2026
Inteligencia artificial, capacidad estatal y el debate que Argentina necesita dar
El 20 y 21 de mayo, el Fórum de Santiago del Estero fue sede de la edición 2026 de Smart City Expo, uno de los eventos de innovación urbana y transformación digital más relevantes de América Latina, impulsado por Fira Barcelona International. Más de 13.500 asistentes, 270 oradores nacionales e internacionales y más de 150 actividades configuraron dos días de debate intenso sobre el futuro de las ciudades, la inteligencia artificial y el rol del Estado en ese proceso.
Entre los ejes que dominaron la agenda figuraron la IA aplicada al sector público, la modernización del Estado, la gobernanza de datos, la inclusión digital y la participación ciudadana. El evento reunió a figuras del mundo académico, organismos internacionales, sector privado y gobiernos de Argentina y América Latina, evidenciando que la conversación sobre transformación digital ya no ocurre solo en grandes capitales ni en espacios exclusivamente técnicos.
La participación de PAD: IA, innovación y capacidad estatal
Andrés Ibarra, presidente de la Fundación País Abierto y Digital, participó como orador en el panel "Inteligencia Artificial: ¿Quién decide el futuro? Entre la Innovación, el Control y los Derechos", moderado por el periodista Claudio Martínez. Lo acompañaron Alexander Ditzend, presidente de la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial (SAIA); el Decano de la Facultad de Ingeniería de la UBA, Alejandro Martínez; y la Dra. Mariana Sánchez Caparros, subdirectora de UBA IALAB.
La presentación de Ibarra partió de una premisa central: "La IA no funciona sobre vacío." Frente al entusiasmo creciente por incorporar inteligencia artificial en la gestión pública, la Fundación PAD aportó una mirada que combina evidencia empírica y perspectiva institucional.
Lo que muestran los datos: el IMSEL 2025
El punto de partida de la exposición fueron los resultados del IMSEL Integral —el Índice Municipal de Servicios en Línea desarrollado por PAD— que en su edición 2025 analizó 135 municipios argentinos que representan al 64% de la población total del país.
Los datos son elocuentes: solo el 39% de los municipios relevados tiene trámites 100% digitales; la participación ciudadana digital alcanza apenas el 16%; y la publicación de datos de gestión bajo estándares de gobierno abierto llega al 36%. En simultáneo, Argentina cuenta con 2.277 gobiernos locales distribuidos en 24 provincias, con realidades muy distintas en términos de infraestructura, conectividad y capacidades institucionales.
Esas cifras ilustran un problema estructural: las mayores debilidades aparecen exactamente en las áreas más necesarias para escalar IA de manera efectiva.
Sin capacidades, la IA es humo
La tesis central de la exposición fue directa: la inteligencia artificial no reemplaza capacidades estatales. Las expone. Implementar soluciones de IA sobre un Estado con datos fragmentados, sistemas sin interoperabilidad y baja conectividad no produce modernización real. Produce, en el mejor de los casos, herramientas que funcionan en algunos contextos y no escalan. En el peor, genera la apariencia de transformación sin cambios sustantivos en la calidad de los servicios.
La transformación digital sostenible requiere bases concretas: sistemas centrales de gobierno, datos estructurados, expediente digital, conectividad, interoperabilidad, talento y marcos de gobernanza. Sin esos componentes en funcionamiento, cualquier adopción de IA tiene un techo bajo.
El debate regional: construir desde lo propio
La presentación también abordó los distintos modelos de regulación e incorporación de IA a nivel global. Frente al enfoque norteamericano —que prioriza la velocidad de adopción con regulación reactiva— y el modelo europeo —centrado en derechos, riesgos y estándares preventivos—, la propuesta para América Latina es construir un camino propio: innovar sin excluir, regular con propósito desde capacidades reales, y desarrollar talento e instituciones antes de replicar modelos diseñados para otros contextos.
No se trata de una posición defensiva frente a la tecnología. Al contrario: es el argumento para incorporarla de forma estratégica, sostenible y con foco en el valor público que puede generar.
Una agenda que continúa
La innovación pública ya empezó, y lo hace en lugares inesperados. Municipios medianos están implementando visión computacional para mantenimiento urbano, análisis de imágenes para servicios públicos, plataformas de participación ciudadana. La tecnología no es el cuello de botella. Lo son las capacidades institucionales para adoptar, gestionar y escalar esas soluciones.
Desde PAD seguimos trabajando para que ese proceso ocurra con evidencia, planificación y acompañamiento concreto a los gobiernos locales. La inteligencia artificial puede ayudar a transformar el Estado. Pero no lo hará sola.



